Abbott A Abbott Mama Mexico Abbott: A Promise for Life
¿No es residente de México? Haz clic aquí.

Cómo lograr los hábitos saludables

La nutrición entre 1 y 3 años: a los niños pequeños les agradan las texturas

Los niños pequeños (entre 1 y 3 años de edad) pasan por una transición en las elección de alimentos y en sus hábitos alimentarios. Empiezan a adoptar los patrones de alimentación de los adultos. Las preferencias alimentarias se establecen temprano en la vida, de modo que debes ayudar a que tu hijo desarrolle el gusto por alimentos saludables.

Para estimular su interés en una dieta saludable, ofrécele una diversidad de alimentos con colores atractivos, texturas diferentes y nuevos sabores. Los niños pequeños tienen un estómago con capacidad limitada; por eso es importante que sirvas alimentos con alta densidad de nutrientes para que apoyen el crecimiento óptimo. Limita los jugos, dulces y los alimentos con calorías "vacías".

"Nuestra pequeña come con toda la familia. De esa forma, adquiere buenos hábitos."- Madre de dos niñas de 2 y 6 años

Cómo darle a tu hijo espacio para que crezca

Después del primer año, los niños crecen a un ritmo más lento y el apetito quizás disminuya. Exploran comer por sí solos, primero con los dedos y luego con los utensilios desde los 15 a los 18 meses. Dale a tu hijo muchas oportunidades para que practique estas habilidades pero ayúdalo cuando surjan las frustraciones. A medida que se desarrollan las habilidades, da un paso atrás y deja que tu hijo asuma el mando. Asegúrate de brindarle tentempiés nutritivos adicionales al menos una o dos veces al día, además de las tres o cuatro comidas regulares. Necesitan una variedad de alimentos de todos los principales grupos: granos, frutas, verduras, leche, carne, frijoles y aceites.

Explota todo el valor de la leche

La leche es importante en la dieta de un niño pequeño porque aporta calcio y vitamina D que ayudan a la formación de huesos fuertes. Entre las edades de uno y dos años, los niños pueden tomar leche entera que contiene las grasas en la dieta que necesitan para su crecimiento normal y para el desarrollo del cerebro. Después de los dos años, las comidas deben complementarse con leche o con productos lácteos para satisfacer las necesidades de los huesos y los dientes que crecen.

Cómo lidiar con los niños pequeños a la hora de comer

Es normal que un niño, que con gusto "comía de todo", de repente e inexplicablemente, se vuelva difícil de alimentar. Algunas veces puede hacer berrinches. El niño podría rechazar todos los alimentos saludables que los padres le sirven o exigir siempre la misma comida.

Los padres conscientes se sorprenden y se inquietan cuando su hijo:

  • no quiere comer
  • juega con los alimentos en lugar de comerlos
  • come menos de lo normal
  • le desagradan y rechaza las verduras, las frutas, la carne o la leche
  • se queja por la masticación
  • exige los mismos alimentos en todas las comidas
  • prefiere la "comida chatarra" a los alimentos sanos
  • hace un desastre en la mesa
  • arma berrinches por la comida

Todos estos comportamientos –que sorprenden, inquietan y molestan a los padres- son típicos de los niños y pueden ser controlados con paciencia y perseverancia.

Se si producen batallas para comer, los padres deben respetar las necesidades del niño mientras se aseguran de que consuma los nutrientes correctos. No olvides: Los padres deciden qué comidas y tentempiés saludables ofrecer y cuándo hacerlo. Los niños pueden controlar cuáles de estos alimentos saludables comen, qué cantidad comen y si los comerán o no.

Un buen modelo es ofrecerle tres comidas y dos o tres colaciones al día. Los niños que 'pican' continuamente no tienen apetito a la hora de las comidas. Beber demasiado jugo o leche entre las comidas puede llegar a tener el mismo efecto.

Aprende más sobre los niños que no comen bien.

Las opciones de comidas saludables y tu forma saludable de comer

Consejos para alimentar a los niños pequeños

  • Dale a tu niño pequeño los mismos alimentos que come el resto de la familia, al mismo tiempo
  • Programa las comidas y las colaciones regulares: tres comidas principales y dos o tres tentempiés por día
  • Ofrece una amplia variedad de alimentos frescos de todos los grupos principales
  • Brinda opciones creativas de sabores, colores, texturas y prepara los alimentos de forma que creen un atractivo visual
  • Permite que los niños pequeños respondan a sus propios llamados internos de hambre o saciedad – nunca lo forces a que coma
  • Ofrece pequeñas cantidades de alimentos nutritivos a la vez; no ofrezcas alimentos con muchas calorías y pocos nutrientes
  • Trata que el horario de las comidas sea agradable y evita alimentos que pueden causar que se ahogue como uvas, hot dogs, palomitas de maíz, nueces, zanahorias crudas y caramelos duros
  • Limita el consumo de jugos y de otras bebidas azucaradas
  • Deshazte gradualmente del biberón y comienza a darle una taza, una cuchara y un tazón
  • Alienta a tu hijo a que participe en actividades físicas
  • Monitorea el crecimiento de tu hijo
  • Sé un buen ejemplo por medio de tus propios hábitos alimentarios saludables